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6 de mayo de 2010

Qhapaq Ñan - Patrimonio Cultural de la Humanidad en Tucumán


Qhapaq Ñan - Camino Principal Andino:  Proyecto multinacional que en 2012 tiene previsto presentarse con motivo del 40º aniversario de UNESCO, al Qhapaq Ñan como Patrimonio Cultural de la Humanidad.


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Las seis naciones que integran el Programa Qhapaq Ñan/Camino Principal Andino, Argentina, Chile, Bolivia, Perú, Ecuador y Colombia, se propusieron trabajar de manera conjunta en la preservación de las raíces culturales, históricas y naturales del área andina y unirse al esfuerzo de las comunidades locales de su entorno, por medio de la puesta en valor de este gran itinerario cultural. Para lograr este propósito se está trabajando de manera mancomunada en la inclusión del Qhapaq Ñan/Camino Principal Andino en la lista de Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.
Asimismo, nuestro país tendrá delegados de las siete provincias que conforman el proyecto nacional: Jujuy, Salta, Tucumán, Catamarca, La Rioja, San Juan y Mendoza.

“Qhapaq Ñan” significa “camino principal” en lengua quechua y se refiere al camino andino prehispánico que llegó a recorrer- según estudios recientes- de 44 a 60 mil kilómetros en sentido Norte- Sur. Alcanzó su máxima extensión en el Período Incaico, en el territorio imperial llamado Tawantinsuyu, por lo que es frecuente que se lo mencione como Camino del Inca. Sin embargo, muchos de sus tramos son preexistentes a ese periodo y su historia comienza hace mucho más de 2 mil años.

En Argentina, el Camino Principal Andino abarca siete provincias: Jujuy, Salta, Tucumán, Catamarca, La Rioja, San Juan y Mendoza. El Qhapaq Ñan ingresa desde Bolivia por Calahoyo y pasa a Chile por Uspallata; recorre parte de la Puna de Jujuy; pasa por los grandes valles de Salta, Tucumán, Catamarca y La Rioja; sigue por el territorio de San Juan, para finalmente tomar rumbo al Oeste en Mendoza, donde cruza la cordillera e ingresa al actual territorio chileno.

En Salta, el Qhapaq Ñan abarca parcialmente los departamentos de La Poma y Cachi en el norte del Valle Calchaquí y Rosario de Lerma en la Quebrada del Toro. Se trata de un camino en sentido norte- sur proveniente de la puna jujeña que cruza la Quebrada del Toro e ingresa al Valle Calchaquí, donde prosigue hasta la provincia de Tucumán.  En el departamento Los Andes, en plena Puna Salteña, se encuentra el Complejo Arqueológico del Volcán Llullaillaco, vinculado estrechamente a la localidad de Tolar Grande, cabecera del municipio homónimo.

El Camino Principal Andino es una de las monumentales infraestructuras que se conoce en la historia de la ingeniería andina. Todavía no se sabe a ciencia cierta la longitud que tuvo, sino algunas estimaciones como las de Hyslop (1992) en más de 44 mil kilómetros y recientes cálculos que hablan hasta de 60 mil.

Lo que sí se conoce es que esta vía fue una amplia red que unía a los pueblos e instalaciones de los cuatro suyus del imperio. El Camino permite avizorar el concepto del tiempo, espacio y la organización de los espacios sagrados y espacios políticos.

En cierto modo el Qhapaq Ñan fue el nervio central del mundo Inca, continuamente renovado para estar al servicio del hombre y su gobierno. Fue una magnífica articulación de diversos espacios del universo natural y espiritual en el universo andino, la cual demuestra el alto nivel de ingeniería.

Lo que más impresiona en esta obra de ingeniería es que fue construida sin el auxilio de rueda, de fierro y de animales de tiro. Los estudios de la ingeniería inca y los datos arqueológicos coinciden en señalar que buena parte de la conservación del camino se sustentaba en la adecuada selección del terreno durante el trazado de la vía, evitando terreno con problemas en el subsuelo, humedad, erosiones.

Las estrategias de construcción se adecuaban a la topografía y naturaleza del suelo. Algunas de estas estrategias fueron repetidas en lugares donde el terreno es igualmente plano, sin vegetación, pero afectados por intensas lluvias estacionales, por eso se preocuparon por construir drenes, canales y cunetas, dejando el rasante con desnivel, como senderos a desnivel transitable en cualquier estación, mientras que los sueños con fuerte humedad eran empedrados o adoquinados.


Ruinas de La Ciudacita
La iniciativa en la que participa la UNT se superpone con el proyecto, denominado Qhapaq Ñan. En Tucumán, el tramo elegido por la Nación es La Ciudacita, donde, justamente, finalizaba el Qhapaq Ñan, considerado el brazo más importante del recorrido incaico.

A más de 4.000 metros sobre el nivel del mar se elevan las ruinas del único bastión incaico en Tucumán. El Instituto de Arquelogía y Museo de la UNT coordina un proyecto para conocer el legado de una historia enmarcada por nieves eternas.

Los 5.200 kilómetros del Camino del Inca se enroscaban entre las cumbres andinas de toda América del Sur. Uno de sus latigazos envolvía los nevados del Aconquija y finalizaba en el oeste tucumano, a 4.200 metros sobre el nivel del mar. Hoy, ese lugar es llamado “Ruinas de Pueblo Viejo” o, simplemente, “La Ciudacita”.
Para descubrir y difundir los secretos que guarda este sitio está en marcha un proyecto del Instituto de Arqueología y Museo de la UNT, en conjunto con la Administración de Parques Nacionales y el Ente Cultural de Tucumán.
“Es un proyecto a largo plazo que incluye investigación, conservación, manejo y difusión. El enfoque es innovador porque estas etapas, normalmente, se trabajan por separado”, explica Alejandra Korstanje, directora del Instituto y coordinadora general del proyecto. Los jefes de las tareas arqueológicas son Verónica Williams y Carlos Aschero.

“Todas las ruinas son importantes: son pasado humano. Lo que sí se puede decir de éstas es que son diferentes, por su emplazamiento en un lugar con un panorama espectacular, y porque son muy grandes. Además, son las únicas ruinas incaicas de Tucumán”, detalla Korstanje.

Toda la distancia
En Pueblo Viejo todo está lejos, en tiempo y espacio. Las ruinas están separadas por unos 1.000 años del momento en que fueron estrenadas por sus constructores (lo deducen por la cerámica y el tipo de estructuras) y por cuatro horas del lugar del pedemonte tucumano, donde hay que comenzar a caminar o cabalgar para llegar al lugar. Y, físicamente, 150 kilómetros las distancian de San Miguel de Tucumán; mientras que 1.000 son los metros que hay entre las dos grandes áreas donde se distribuyen las antiguas construcciones.
“La Ciudacita era un lugar donde podía entrar mucha gente pero, aparentemente, no tenía una gran población estable. Hay mucha escenografía, enormes espacios públicos. Se cree que era un lugar de reunión, peregrinaje y trabajo”, cuenta Korstanje, quien agrega que otra hipótesis es que era una zona fronteriza, porque los límites más peligrosos de los Incas eran, precisamente, aquellos que mantenían con las poblaciones de la selva y la llanura, al este. Lo cierto es que todavía son más las dudas que las certezas respecto de este sitio, que comenzó a ser nombrado en informes de fines del siglo XIX.

El proyecto
Precisamente, para conocerlo en profundidad, se está desarrollando este proyecto, del que toman parte, desde 2002, una veintena de especialistas. Se está gestionando la construcción de un refugio en La Ciudacita. “Es indispensable por las condiciones climáticas”, sostiene la coordinadora. Para que sirva para investigación debe tener, además de dormitorios y cocina, un lugar para desplegar el material de estudio y dejar la mayoría de las cosas, en lugar de traerlas de vuelta al llano con cada viaje. “Quizás en algún momento se pueda hacer allí un museo de sitio o, al menos, un centro de interpretación”, adelanta la especialista. Otro paso inmediato será la sensibilización y capacitación de los baqueanos. “Ellos tienen sus ideas acerca de las ruinas; nosotros queremos contarles lo que nosotros estamos descubriendo”, dice la coordinadora del grupo que ya viajó cinco veces al lugar.
Las condiciones climáticas que los reciben, tras dos días de travesía, no son de lo más bondadosas. “Subimos por Catamarca, desde los 1.800 metros, porque por el lado tucumano es más largo y llueve más y las sendas se borran más fácilmente. Una vez arriba no permanecemos más de seis días, por el frío. Esto hace que los días de trabajo no puedan ser muy largos”, cuenta. También se suman los peligros de las tormentas eléctricas y la ocasional nieve.

Deterioradas, pero recuperables
“Los turistas caminan por las paredes, llegan hasta adentro a caballo. Si comparamos con los registros fotográficos de hace 20 años, ya hay cambios”, asevera la especialista, que destaca la calidad de la construcción: “El pircado que hacían los Incas es más sólido que el de otros pueblos”.
Si bien siempre hubo consenso respecto de que fue este imperio precolombino el que fundó el Pueblo Viejo, los descubrimientos ya comenzaron a arrojar sorpresas: “Hay una zona en La Ciudacita que, por su arquitectura, parecería ser previa a los Incas; pero aún hay que seguir estudiándola”, informa Korstanje, quien, a su modo y desde su especialidad, continúa la línea que marcaron durante el siglo XX varios hombres de la UNT, como Enrique Würschmidt y Orlando Bravo, entre tantos otros. No obstante, ésta será la primera vez que la Universidad participe en un proyecto de esta clase como institución (todavía resta firmar el convenio entre las partes).
“Muchos llegan allí y piensan: ¿qué hacía esta gente aquí?”, se pregunta la encargada del proyecto. Su propia respuesta sorprende: “Y, ¡nada! Simplemente es su hábitat: son pueblos andinos. Para ellos, quizás, lo raro era ver gente que vivía en la llanura, con el calor, como nosotros. Allí, todo es historia”.


"Qhapaq Ñan - Patrimonio Cultural de la Humanidad en Tucumán" elaborado  por mitucuman.blogspot.com


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Hoy 3 de Julio de 2012 descubrimos los 4 capítulos del documental "Ciudacita" de "Viajeros Tucumán" con la colaboración de:
- Daniel Vega (Parque Nacional Campo de los Alisos)
- Alejandra Kostanje (Instituto de Arqueología y Museo UNT)
- Ricardo Guerra (Instituto de Arqueología y Museo UNT)
- Mariano Corbalán (Dirección de Patrimonio Cultural)
- Osvaldo Díaz (Dirección de Patrimonio Cultural)

- Ubacho Escudero (Guías Baqueanos)
- Willy Escudero (Guías Baqueanos)

Los invito a viajar con ellos, ver estos paisajes maravillosos a través de sus ojos y tomar conciencia de las impactantes dimensiones, el emplazamiento a 4400 msnm rodeado de precipicios y la diversidad arquitectónica de esta ciudad:












Y si tenemos oportunidad de viajar y conocerla con nuestros propios ojos lo hagamos con un espíritu de respeto y con el objetivo de "Contemplarla y sentirse parte de ella".  

Es muy conveniente (y además obligatorio por numerosas buenas razones) visitarla acompañados de un guía baqueano.

Es un museo in situ, no se debe tocar nada, no levantar ni modificar las posiciones de los objetos, piedras, ni restos cerámicos, no tenemos que caminar por la pircas por muy sólidas que parezcan y por supuesto tenemos que mantenerla limpia.


Fuentes:


1 comentario :

  1. ...Y si tenemos oportunidad de viajar y conocerla con nuestros propios ojos lo hagamos con un espíritu de respeto y con el objetivo de "Contemplarla y sentirse parte de ella".

    Es muy conveniente (y además obligatorio por numerosas buenas razones) visitarla acompañados de un guía baqueano.

    Es un museo in situ, no se debe tocar nada, no levantar ni modificar las posiciones de los objetos, piedras, ni restos cerámicos, no tenemos que caminar por la pircas por muy sólidas que parezcan y por supuesto tenemos que mantenerla limpia....

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